¿Cómo conocer a Dios?

Muchas personas cree en Dios y lo confiesan, pero el gran interrogante para muchos es: ¿Cómo conocer a Dios?

Podemos conocerlo por medio del Espíritu Santo. La Palabra de Dios utiliza símbolos para que conozcamos la persona del Espíritu Santo. El símbolo es la expresión visible de algo invisible. Nos ayuda a entender lo inmaterial. Lo natural que nos ayuda a comprender lo sobrenatural.

Seguramente usted conoce símbolos que representan al Espíritu Santo como, el agua, el fuego, el aceite, el viento, la paloma. Ninguno de estos encierran en sí mismo toda la naturaleza y características de Dios. Por ejemplo la paloma nos va a aportar algunas características; el fuego, el agua, y los restantes símbolos bíblicos nos presentan una vislumbre de la persona del Espíritu Santo y hallará a cada una de ellas en la Palabra de Dios, la Biblia. Cuando el Señor relaciona el mundo natural con el sobrenatural es para ayudarnos a comprender mínimamente la naturaleza de la divinidad.

Uno de los símbolos bíblicos que encontramos es el fuego, una señal de la presencia del Espíritu Santo. ¿Sabía usted, que los pensadores, los filósofos, han llegado a la conclusión de que el fuego es uno de los elementos básicos y esenciales para la constitución de la vida del planeta?

Sería imposible la vida sin el fuego del sol. Si dejara de mantenerse en esa posición incandescente, la vida en la tierra sería imposible, sin el calor y sin la temperatura que hay en la atmósfera.

Pero, ¿Por qué Dios utiliza el fuego para representar al Espíritu Santo? Dios está intentando hacernos comprender la dependencia que el hombre debería tener de Él, la vida sin el fuego es imposible, la vida sin el agua es imposible.

¿Por qué Dios establece este sistema de pensamiento? Para que lleguemos a la conclusión de que usted y yo no podemos vivir sin el Espíritu Santo.

De otra manera nos encontramos secos, muertos, vacíos, un simple religioso hueco. Más cuando el Espíritu Santo está todo comienza a brillar, es como para el sediento encontrar agua; o como para el que está soportando temperaturas extremadamente bajas, encontrar calor; es como para aquel que siente asfixiarse, comenzar a respirar, así es el Espíritu Santo de Dios para nosotros.

El Espíritu Santo es una divinidad sobrenatural, y opera sobrenaturalmente. Esto es esencial en nuestras vidas, porque debemos empezar a caminar con un Dios sobrenatural, nosotros somos naturales, y vivimos bajo un límite, bajo condiciones constantes, más Dios vive en lo sobrenatural y no hay límite en él.

Nada tiene que privarnos de abrirnos a un Dios sobrenatural. Cuando se acerca a Dios tiene que atreverse a ingresar al mundo de lo sobrenatural, al mundo de los milagros, los prodigios y las señales.

En el libro de los Hechos de los apóstoles, vemos como la Iglesia primitiva se movía en lo sobrenatural, los milagrosa eran situaciones comunes, de todos los días. La iglesia debe continuar moviéndose en lo sobrenatural.

El Espíritu Santo se manifiesta en la debilidad. Cuando uno se siente golpeado, rechazado y ha dicho no puedo más…”. Es el momento propicio para que Dios comience a bendecirlo. Dios no quiere que sea un creyente apático, indiferente, Él quiere que ingrese en una etapa de milagros, y que ponga a prueba su fe.

Si se ha sentido olvidado, si se ha sentido que no es nada. El Señor quiere decirle que entre al mundo sobrenatural, y comience a recibir todo lo que Él tiene para usted.

Osvaldo Carnival



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