Cómo glorificar a Dios

Todo lo creado por Dios tiene un único propósito: dar Gloria a Dios. Todo lo que nuestros ojos ven tiene el propósito de revelar la Gloria de Dios, su Grandeza. Los ríos, los pájaros, los desiertos, las montañas, todo revela la Gloria de Dios.

Salmo 19:1
“Los cielos cuentan la Gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día, y una noche a la otra declara sabiduría”.

En otras palabras el cielo es el currículum vitae de Dios. El universo es su tarjeta de presentación.
¿Queres saber quién es Dios? Contempla lo que ha hecho.
¿Queres conocer su poder? Da un vistazo a su creación.
¿Tenes curiosidad por conocer su poder?
Visita su domicilio: Avenida Cielo Estrellado N* 1Billón.
¿Queres saber su tamaño?
Salí de noche y mira la luz de una estrella emitida hace un millón de años.

Romanos 1:20
“Las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”.

La invisibilidad de Dios se hace visible al ver creación; todo lo que vemos revela la grandeza del Dios que no se ve y no hay excusa porque la naturaleza es el primer misionero de Dios. Todo lo hecho por Dios tiene la misión de hablarnos de Dios. Entonces nadie puede decir que no conoce a Dios porque el cielo y todo lo que nos rodea nos habla de Dios. Donde no hay Biblia, hay estrellas que brillan. Donde no hay predicadores, hay primaveras. Si una persona no tiene otra cosa que la naturaleza, la naturaleza es suficiente para revelarle algo acerca de Dios.

Si la creación inanimada Glorifica a Dios, cuánto mas lo deberían de hacer nuestras vidas. La vida del hombre tiene un único propósito: glorificar a Dios como lo hace la creación.

Jesus nos va a dar la clave de como glorificar a Dios

Juan 15:8
“En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”.

Jesús pone el glorificar a Dios como algo importante. Ese es nuestro propósito y con esto llevar mucho fruto.
Muchas veces parece místico glorificar a Dios porque lo remitimos al antiguo testamento pero ahora la Presencia de Dios está dentro nuestro.
Solemos hablar mucho de la Gloria de Dios pero generalmente lo hacemos de una manera que se hace incomprensible para los demás y también para nosotros. Cantamos sobre la Gloria de Dios, decimos Gloria a Dios! Muchas veces termina siendo un término muletilla. Lo solemos meter porque queda bien sin muchas veces entender su significado y como verdaderamente podemos glorificar a Dios.
Ahora, es diferente es ser creyente que discípulo. El creyente va a la iglesia, levanta las manos, pasa al altar, pero al terminar la reunión y durante toda la semana hace lo que quiere. En cambio un discípulo vive íntegramente cada día. Debemos ser discípulos.

Con nuestros frutos deberíamos glorificar a Dios de manera práctica.
Ahora, qué significa Glorificar a Dios con nuestra manera de vivir:

-Cuando como maridos amamos a nuestras esposas como Cristo amo a su Iglesia,
glorificamos a Dios.
-Cuando manejamos nuestra economía conforme a la Biblia, glorificamos a Dios.
-Cuando como hijos respetamos y honramos a nuestros padres, glorificamos a Dios
-Cuando damos una buena propina al mozo que nos sirvió, glorificamos a Dios.
-Cuando somos los primeros en llegar y últimos en irnos de nuestro empleo y trabajamos
con esmero, glorificamos a Dios.
-Cuando somos misericordiosos al perdonar a los que nos hirieron, glorificamos a Dios.
-Cuando no permitimos que nos traigan chismes de otros, glorificamos a Dios.

Cada acción que hagamos debe dar Gloria a Dios, deben reflejar al Dios grande que tenemos. Si tenemos un Dios generoso, ¿damos con generosidad?. Si tenemos un Dios de perdón, ¿perdonamos?.

2 Corintios 3:3
“Siendo manifiesto que sois carta de Cristo”.

Pablo dice que somos cartas leídas. Es decir nuestra manera de vivir, habla. Nuestra forma de movemos, habla. La manera más fuerte de hablar que tenemos es la forma de vida que llevamos.
A los primeros que se convirtieron los llamaban “Cristianos” que significaba pequeños Cristos, porque caminaban como Él anduvo. Entonces cuando digo “yo soy cristiano” estamos afirmando que vivimos como Él vivió.

“Tu vida puede ser la única Biblia que muchos lean.” Autor: Anónimo
Nuestra manera de vivir habla: ¿Qué lee la gente al ver nuestras vidas?.
Muchas veces llevamos un mensaje contradictorio diciendo una cosa y haciendo otra. Necesitamos ser íntegros, uno en todas partes, dice lo que vive y vive lo que dice.

Algunas preguntas que nos ayudan a pensar y darnos cuenta si glorificamos a Dios.

– ¿Cómo nos manejamos en casa? Aca somos “santos” pero en casa ¿cómo actuamos?, ¿cómo hablamos?
– ¿Cual es el vocabulario que tenemos en la calle? ¿Somos mal hablados? Tu oración la tenes que construir con las palabras comunes que decis cada día. ¿Será una oración pura? ¿Te avergüenza?
– ¿Cómo nos relacionamos con el sexo opuesto?; ¿Cómo llevamos nuestro matrimonio o noviazgo? Hoy todo refiere al sexo: ¿guardamos nuestro corazón?
– ¿Cómo manejamos el Facebook? ¿Cómo lo utilizamos?
– ¿Cumplimos nuestras promesas o todavía nos están esperando?
– ¿Devolvemos lo prestado? ¿Pagamos nuestras deudas?
– ¿Cuáles son nuestras conductas y reacciones?

Cuando damos Gloria a Dios con nuestra vida iluminamos a los que nos rodean

Mateo 5:14
“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.

Observen el versículo 16 termina diciendo: “… y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. La idea es que la gente vea tu caminar y diga “Gloria a Dios”.

Una vez me encontré con un importante empresario dueño de un canal de TV que actualmente es político. Al comenzar a hablar de Jesús me dijo que en su casa trabaja una mujer que es cristiana y que estaban impactados por su manera de comportarse. No necesitó que ella les hablara de Dios sino que fueron ellos los que le preguntaron a qué se debía la tan correcta conducta que tenía. Cumplía los horarios y cuidaba con un amor especial a los hijos. Cuando le preguntaron que necesitaba -ya que vive con ellos- si necesitaba una televisión, ella le dijo solo necesito una luz para que a la noche pueda leer la Biblia.

Glorificamos a Dios con un testimonio silencioso. Debemos iluminar con nuestra manera de vivir, sin hablar.

Lucas 1:1
“En el primer tratado hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar”.

Esta era la manera de Jesús: “hacia y después enseñaba”. La autoridad en la vida se construye de esta manera, primero hago y después enseño. A una persona le llega el descrédito cuando enseña pero luego no hace lo que dice. La autoridad no se impone.
Como padres no construímos autoridad a los golpes o gritos, sino que se gana con el ejemplo. El padre dice al hijo: “vos me tenes que respetar a mi” y resulta que el padre no respeta a la policía, a las mujeres, etc.
La autoridad se construye con el ejemplo y esto tambien pasa en el trabajo, nunca le pidas a tus empleados que cumplan una regla que vos rompes a diario. Por estar en algún lugar de poder no podemos pedir cosas que no cumplimos nosotros mismos.
Es un principio que nos da la Palabra, así los que nos rodean verán que somos diferentes al dar el ejemplo. La autoridad la ganas con el ejemplo silencioso.

Buscaba un taller mecánico en el barrio y me fueron recomendando de un vecino a otro. Uno me dijo acá a la vuelta hay uno muy bueno. Son dos hermanos, entregan a tiempos los trabajos y si a usted le dice que le cambian el filtro olvídese que lo hacen, es gente honesta. Le pregunte ¿y cómo esta tan seguro? Me contesto: Sabe que pasa es que son cristianos van a una iglesia. Estos dos muchachos tenían un testimonio impecable en el barrio, nadie podía decir nada de ellos y todos estaban dispuestos a escucharlos cuando hablaban de Cristo por su testimonio.
¿Qué dicen los vecinos de vos? ¿Cómo te tienen catalogado? Somos generosos, solidarios o amarretes. ¿Que dicen de vos en el trabajo? ¿Cómo te apodan? El vago, o el trabajador. El que llega siempre tarde. El que nunca falta o el que todos los lunes se enferma y falta. ¿Qué piensa el jefe de vos?

1 Timoteo 3:7
“También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo”.

Damos Gloria a Dios con nuestras obras de amor.
Debemos estar atentos a quiénes nos rodean, los de la célula, nuestros amigos. Estar atentos a sus necesidades y suplirlas. Hacer obras de amor desde un llamado telefónico, un email o un mensajito de texto. Debemo accionar desde el amor y glorificaremos a Dios.

La vida en Roma en los primeros años cristianos solía ser dura. La gente vivía en condición de terrible miseria. El que tenía casa, ya que no eran muchos que la tenían, solo iba cuando era su turno para dormir, por la carencia y precariedad en que vivían. No había agua, no había baños. Los desperdicios humanos eran lanzados por las ventanas hacia las calles. Cuando las enfermedades llegaban a estos barrios tan sucios repletos de gente, se convertían en verdaderas epidemias. Por miles morían todos huían de las ciudades desesperados, llenos de temor a morir. Los médicos huían. La gente sacaba sus enfermos a las calles y huían de las pestes. Los únicos que no tenían temor a morir eran los cristianos que muchos de ellos se mantenían en las ciudades asistiendo a los enfermos. El imperio romano fue transformado por el poder del evangelio en manos de un grupo inculto y sin letras que vivía para glorificar a Dios. Fue el poder del amor y el Espíritu Santo los que obraron.
Para el año 40 estimaban que había solo 1.000 cristianos y la población total del imperio era de 60 millones. Para el año 300 acabaría la persecución de los cristianos y para fines del año 381 el Cristianismo fue declarado como creencia oficial de todo el imperio
Un imperio pagano fue transformado, millones de millones se habían convertido a Cristo.

Fuimos creados para Glorificar a Dios y cuando nos rendimos al Espíritu Santo, Él nos va transformar. Glorifiquemos a Dios con nuestra manera de vivir, ya no solo con nuestras palabras. Si Glorificamos a Dios en nuestras vidas, la gente que nos rodea va a querer conocer a Cristo. Nuestra vida hablará mas fuerte que nuestras palabras.



Comience a escribir para buscar