El enemigo habita en el desierto

Dios usa diferentes imágenes para revelar el carácter del Espíritu Santo

En el evangelio de San Juan, en el capítulo 4 hay una historia donde Jesús nos enseña la necesidad del Espíritu Santo a través de la imagen del agua, en este pasaje Jesús se acerca a una mujer samaritana que está sacando agua de un pozo y le pide un poco de agua para él, la mujer se sorprende de que un hombre, (y judío), le hablara y le pidiera agua, pero mas se sorprende con lo siguiente que Jesús le dice: (“Juan 4:13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” )

La mujer estaba mas que interesada en esta agua, para no tener que venir constantemente al pozo, pero Jesús estaba hablando del agua espiritual, del Espíritu Santo. Podemos ver cuanta similitud hay con el agua natural, donde no hay agua hay un desierto, solo hay muerte, no hay cosecha, no hay ganado, todo se seca, todo se muere.

En lo espiritual, donde no está el Espíritu Santo todo está seco, sin vida

En los evangelios podemos ver que Jesús echaba los demonios a lugares desiertos y vacíos, esos son lugares que habitan el mundo espiritual de las tinieblas, si como veíamos el agua es el Espíritu Santo

Donde el Espíritu Santo no está, los demonios son atraídos. Por eso debemos cuidar nuestra relación con el Espíritu Santo.

Cuando el agua llega a un lugar árido lo transforma, lo que estaba seco comienza a reverdecer, esto lo podemos ver viajando por alguna zona en la cual no llueve no se ve vegetación de ningún tipo, y de pronto comienzan a aparecer árboles, plantas, seguramente hay cerca un río, un arroyo o una corriente de agua que hace que la vegetación vuelve a vivir.

En el Salmo 1 el salmista dice que el justo es como el árbol plantado junto a corrientes de agua, su hoja nunca se cae, da su fruto a su tiempo y todo lo que hace prosperará, si queremos que nuestra vida espiritual se mantenga siempre verde, con fruto debemos asegurarnos de estar junto a la corriente de agua del Espíritu Santo.

Jesús le dice también a la mujer que este agua sería una fuente dentro de su corazón, por eso no tendría que ir a un lugar determinado, estaría en su interior, durante la conversación la mujer le pregunta a Jesús por diversos lugares en los cuales adorar. La religión nos suele decir que tenemos que ir a determinado lugar para encontrarnos con Dios, pero Jesús le dice “Ahora la fuente estará en vos”.

¿Por qué Jesús nos habla del agua?, recordemos que entre un 70 y 80 % de nuestro cuerpo es agua por eso hay síntomas inmediatos cuando nos falta agua, nos deshidratamos, nos duele la cabeza, se nos empasta la boca Así como dependemos del agua, sin la cual no se podría vivir así dependemos del Espíritu Santo, sin el cual no podemos vivir Imperiosamente cuando tenemos sed necesitamos saciarla, la sed es un indicador que debo de beber, también así sucede con la sed espiritual inicia una búsqueda por mas del Espíritu Santo

Si no hay sed, nada Dios puede hacer, pero si hay sed en tu interior El está dispuesto a llenarte con su Espíritu Santo, para que tu corazón rebose de su presencia.

Osvaldo Carnival



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