ENFRENTANDO AL ENEMIGO OCULTO: “EL CONFORMISMO”

Esta situación me parece de vital importancia y quisiera dedicarle  tiempo. Por tal razón, aunque lo inscribo dentro de la lista de enemigos que debemos enfrentar, y prefiero abordar el tema con mayor profundidad.

El mayor enemigo de lo mejor no es lo peor, sino lo bueno. Lo bueno nos lleva a conformarnos con algo que no es lo que realmente soñamos pero que dentro de todo no es tan malo. Nos contentamos con lo que tenemos hoy a mano, como dice el refrán: “Mejor pájaro en mano, que cien volando”. Si bien esto generalmente se aplica con la importancia de no dejar escapar las oportunidades, también podemos aplicarlo a aquellos que se contentan con lo que tienen en mano y no se arriesgan por más.

En la Biblia existe una historia que ilustra de manera acertada el espíritu de conformismo, es la historia de Lot, sobrino de Abraham.

Lot se encontraba viviendo en Sodoma, ciudad que iba a recibir el castigo debido a su pecado. Dios envía a sus ángeles para sacarlo de allí junto con toda su familia, y llevarlos a un lugar seguro. En el relato se advierten tres lugares:

-Sodoma, ciudad donde vivía y la cual estaba destinada a desaparecer.

-El Monte de Dios, donde los ángeles quieren llevarlo para protegerlo.

-Zoar, la ciudad que Lot escoge para vivir.

Zoar significa: Ciudad pequeña, simboliza o personifica“Lo poco”. Dios lo quería llevar a su Monte, a su gran lugar pero Lot se conformó con algo inferior, con Zoar, con lo poco. Dios tenía preparada una gran extensión, pero él decidió quedarse con lo poco, con lo pequeño.

“Si Satanás no puede evitar que salgas de Sodoma, él te llevará a quedarte a mitad de camino”. No es sólo emprender el viaje de la mano de Dios sino llegar al destino que Dios tiene para tu vida.

El actuar de Lot manifiesta un estilo de vida mediocre, no sólo no salió inmediatamente del lugar, de acuerdo al pedido de los ángeles, sino que luego que los seres celestiales prácticamente lo empujaron a irse, decidió afincarse a mitad de camino. Lot se conformaba con poco. ¿Con qué te conformas tú?.

La mente de Lot estaba atada, no se atrevía a creer en grande. Note que Dios sí soñaba con Lot en grande, pero él no creía en sí mismo. En algún punto de su vida había perdido la pasión por sus sueños, había perdido el entusiasmo.

Un médico, investigador de la conducta humana aseguró: “El éxito es ir de fracaso en fracaso con entusiasmo”. El elemento esencial para lograr superar el fracaso se llama entusiasmo. Entusiasmo y perseverancia en la práctica resulta ser una magnífica combinación. Alguien expresó de forma atinada:

“Cada mañana tiene dos mangos. Puedes asir el mango de la angustia o el mango del entusiasmo. Según el mango que escojas, será el día”.

De acuerdo a lo que Lot escogió, así fueron sus consecuencias. En algunas oportunidades nuestra estrechez mental nos quiere hacer creer que se puede desvincular las decisiones de las consecuencias, pero de ninguna manera esto resulta cierto. Toda acción trae aparejada su correspondiente consecuencia.

Lot tuvo dos hijos, Moab y Amón. Ellos dieron a luz dos grandes pueblos, los Moabitas y Amonitas. Dos naciones que con el paso del tiempo se convirtieron en dos grandes enemigos del pueblo escogido por Dios, Israel. El libro de Sofonías dice con respecto de estas naciones: “Moab será como Sodoma, y los hijos de Amón como Gomorra” (2:9) . Y luego agrega en Deuteronomio: “No entrará moabita en mi congregación”. (Dt. 23:3).

El conformarte con un sueño inferior al que Dios tiene para tu vida puede acarrearte efectos devastadores. Haz un alto y reflexiona. ¡Saca a Zoar de dentro de ti!.

Osvaldo Carnival



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