Espectadores o artífices de nuestra historia

Entrevista a Osvaldo Carnival, autor del libro El Destino publicado recientemente por Yenny-Ateneo.

 C.: ¿Según su criterio la gente cómo ve su propio destino?

  1. OC.: Hoy las opiniones están divididas. Hay quienes sostienen que ya todo está escrito y que no se puede hacer nada para modificar las circunstancias adversas. Pero hay otro grupo de personas guiado por una fe sólida, que día a día se levanta para enfrentar la vida con la convicción de que tienen las riendas de ella en sus manos.

 

C.: ¿Qué diferencia hay entre los conformistas y los optimistas?

  1. OC.: Los primeros ven la vida como el libreto de un largometraje. Son espectadores pasivos de lo que ocurre y piensan que no pueden modificar nada, lo que convertiría al famoso libre albedrío en una mera ilusión. Esta doctrina o línea de pensamiento, establece que el hombre nada puede hacer contra el poder del destino.

El otro grupo, cree que el destino no está escrito, que existe la posibilidad de escribirlo. En este caso, el destino se asemeja a una partida de naipes donde cada uno recibe cartas, que desconoce previamente, y recurre a la mejor estrategia para triunfar en el juego.

 

C.: ¿Es posible modificar el destino para bien?

  1. OC.: En primer lugar, estoy convencido que vinimos a este mundo destinados a ser felices Nuestro destino es la ventura y no la desventura. Y en segundo lugar, creo que para hacerlo posible tenemos que realizar nuestro aporte con pensamientos positivos y acciones eficientes.

 

C.: ¿Cómo se maneja la ansiedad en estos casos?

  1. OC.: Sucede algo curioso con la ansiedad, que se puede describir muy bien con un ejemplo. Se comporta de manera muy similar a la de alguien que, sentado en su auto, coloca el pie en el acelerador y acelera varias veces, sin poner la palanca de cambio en primera. Aunque se escucha un gran ruido, el vehículo no avanza; sin embargo la temperatura aumenta, el motor se recalienta pero, a pesar de todo eso, en definitiva la persona no va con su auto a ningún lado. A diario nos encontramos con infinidad de personas que viven muy aceleradas, o como se suele decir comúnmente están “pasadas de revoluciones”. Para evitarlo, tenemos que concentrarnos en lo concerniente al hoy, no al mañana. No debemos tratar de resolver lo que todavía no llegó, porque evidentemente no vamos a tener la capacidad de tomar decisiones; porque, en realidad, el mañana todavía no ha llegado.

 

C.: ¿Qué poder tienen los astros sobre las personas?

  1. OC.: Los astros no pueden pensar ni tomar decisiones; nosotros sí. Lo mejor es detenernos y pensar que existe otra salida. Porque el mejor regalo que nos fue entregado es su inteligencia. Así que debemos reflexionar acerca de nuestras actitudes recientes y animarnos a soñar. Y pronto nos sorprenderemos por los resultados obtenidos.

 

C.: Cuál es su expectativa respecto al lector de este libro?

O. C.: Que el lector, cuando finalice la lectura, tenga una nueva perspectiva de la vida y de su destino.



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