Niveles en la Oración 1 – El Pedir

Vivimos en la era de las comunicaciones, algunas décadas atrás el poder llamar por teléfono a alguien que vivía lejos de donde nos encontrábamos podía ser una verdadera odisea, hoy podemos estar comunicados al instante con cualquier lugar del mundo, pero quizás no encontramos la manera de comunicarnos con Dios.

La oración es el camino de acceso a lo divino, a lo sobrenatural, es la forma de alcanzar respuesta a las necesidades más profundas. La oración aquieta al alma en las circunstancias más difíciles y adversas que el ser humano pueda atravesar, no es una habilidad, sino más bien es aprender a depositar mi confianza en las manos de Dios quien puede convertir lo imposible para mí en algo posible, más allá de mi comprensión o de mi razonamiento.

Jesús luego de enseñar la oración del Padrenuestro en el capítulo 6 del evangelio de Mateo, en el siguiente capítulo les habla a los que le oían en ese monte de tres acciones diferentes relacionadas a la oración: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” (San Mateo 7:7-8)

Estas tres acciones son Pedir, buscar, llamar.

 El Primer nivel de la oración del que Jesús habla es: Pedir. Este es el nivel más básico, es el nivel de llamado a suplir una necesidad, es decir YO NECESITO

 Pedir es el nivel de los niños. Ellos piden porque lo necesitan, así de simple. Si no, lloran, conocen muy bien el poder de la insistencia, son expertos en pedir y no cesan hasta obtener lo que quieren.

Dios más que nadie conoce nuestra naturaleza y sabe que muchas veces nos acercamos a El porque lo necesitamos, porque estamos en medio de una crisis (Problemas personales, adicciones, peleas o conflictos matrimoniales, crisis económicas, pérdida de trabajo, etc.) y El espera que como sus hijos acudamos a su presencia

Los hijos saben pedir. Saben como tocar el corazón de los padres. Es parte de su naturaleza. La esencia de Dios Padre es dar. Si nos dio a Cristo, nos dio con él todas las cosas.

Nuestras necesidades pueden ser muchas y abarcar varias áreas de nuestra vida: espiritual, económica, física, afectiva, de propósito. Pero si no ponemos nuestra necesidad en Dios la necesidad puede ser una mala consejera.

– Hay personas que por necesidad salen a robar.

– Hay personas que por falta de aceptación y amor se arrojan a los brazos del primero que les preste un poco de atención. Otros incurren en las drogas

– Hay personas que por necesidad consultan brujos y todo tipo de prácticas esotéricas.

– Hay personas que por necesidad se meten en deudas que no pueden pagar.

– Hay personas que por necesidad comienzan relaciones enfermizas.

– Hay personas que por necesidad toman malas decisiones.

Debemos tener la certeza que en Dios están suplidas todas nuestras necesidades. El es proveedor, sanador, paz, seguridad, fortaleza, gozo y todo lo que podamos necesitar

Pero algo importante en el pedir es que debemos hacerlo en el nombre de Jesús. La maravillosa herencia de ser hijos de Dios nos permite orar en el nombre de su hijo.

Dice Jesús en el evangelio de Juan: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. (San Juan 12:12-14)

También debemos Pedir con fe, esa es la clave. porque la fe mueve la mano de Dios.

Dice Jesús en el evangelio de Mateo:Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. (San Mateo 21:21)

Dios es nuestro padre, El está atento a nuestro clamor, pidamos con Fe, pidamos en el nombre de Jesús y veremos milagros extraordinarios.

Osvaldo Carnival



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