No queda más que Dios

“No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios” –2 Crónicas 20:15.

Un sabio maestro de la Biblia dijo una vez: «Tarde o temprano, Dios lleva a la gente autosuficiente a un punto en que no tienen más recurso que Él: no hay fortaleza, ni respuestas, nada sino Él. Sin la ayuda de Dios, se hunden.»
Luego contó de un hombre desesperado que confesó a su pastor: «Mi vida está muy mal». «¿Qué tan mal?» –preguntó el pastor. Enterrando la cabeza en sus manos, el hombre dijo gimiendo: «Le diré qué tan mal: todo lo que me queda es Dios.» El rostro del pastor se iluminó. «Me complace asegurarle que una persona a quien no le queda nada más que Dios tiene más que suficiente para una gran victoria».
Puedo asegurarte que aunque para muchos Dios es la última opción, para algunos es la primera. Puedo asegurarte que la vida nos confronta con nuestros propios límites, siempre creemos que podemos enfrentar todo con nuestras fuerzas, pero llega un punto en que debemos admitir que ya no podemos más, que necesitamos ayuda.
Muchos quieren reemplazar el vacío que existe dentro de su corazón con otras cosas tales como trabajo, amigos, relaciones amorosas, pero ninguna de ellas es la prioridad que sacará adelante su vida.
En estos tiempos, luego de que los argentinos nos hemos decepcionado tanto, donde ya es difícil creer, puedo asegurarte que ya no queda más que buscar a Dios. Es necesario conocer a alguien firme que no cambie ni mude su parecer. Y ese es el Señor, ya que sabemos que él es el mismo por siempre. «Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación» (Santiago 1:17)
Vuelva su mirada hacia el Señor y ponga su esperanza en Él, entonces tendrá la tranquilizadora promesa de que no necesitas nada más. Dios es todo lo que usted necesita.

Osvaldo Carnival



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