Queremos ser como Jesús

Tenemos que tener un lugar a donde queremos llegar.
Todo barco necesita un puerto. Todo avión necesita un aeropuerto. Todo hombre necesita un destino.
Si queremos cambiar el destino de nuestras vidas debemos cambiar el camino.
¿Nuestro destino final? “SER COMO JESÚS”.

Los hijos quieren alcanzar la estatura de los padres, y dicen: “Yo quiero ser como mi papá”. Viven comparándose la altura, lo quieren alcanzar. Tu altura debe compararse con Jesús.

Efesios 4:13
“Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”.

Pablo dice, esta debe ser tu meta: llegar a la estatura de Cristo. Llegar a ser como Cristo. Debemos elegir este destino.

¿Tenemos un destino? Busquemos el camino.
Va a haber caminos a desechar porque tengo un destino. Es lindo Mar del Plata pero si mi destino es San Rafael Mendoza no deberé de tomar la ruta 2 sino la 8.
Hay caminos que debo desechar porque me llevaran a otro destino.
Hay gente desea ser un profesional, tener una familia estable, gozar de buena salud, pero uno ve su camino y puede decir “nunca va a llegar porque esta equivocando el camino”. Hay grandes deseos pero la vida se trata de acciones concretas, de decisiones firmes.

Elegir el camino te llevara a tomar decisiones.
Decisiones con el pecado.
Muchas veces creemos que ciertos actos son aislados, pero en realidad la Biblia mas que eventos habla de caminos. La Biblia nos habla de los caminos que toma el hombre y sus consecuencias. No es evento, sino de un camino.

Hay momentos que hay que tomar decisiones que no se pueden dilatar

Mateo 5:29-30
“Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 30Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”.

No nos habla de mutilación literal sino que debemos arrancar de nuestras vidas amistades que no edifican o hábitos que no concuerdan con Cristo.
El ambiente en donde estás afectará tu vida personal. El ambiente en el que estás, tus amigos y tu familia te tira para abajo o te tira para arriba en lo espiritual. Si estás en drogas debes cambiar de ambiente, salir de ese círculo. Si tu familia te apoya y te alienta, seguramente alcanzarás tus objetivos.
Hay que ser determinantes con el pecado.
Es mejor entrar sin Facebook al Cielo que con Facebook al Infierno.
Seguro que hay gente a tu alrededor que te hunde y otros que te levantan y hacen que tengas mas ganas de conocer a Jesús.

Cuando tengas un destino y un camino, haz paradas en el viaje.
El camino es largo, somos peregrinos. En la ruta es placentero detenerse, refrescarse, ir al baño, estirar los pies, renovar el aire de la cabina del vehículo.
Es bueno detenerse y tomar tiempo para completar el tanque espiritual. Tambien pedir ayuda si estas por dormirte. En la célula con tu líder, con un amigo. Contarle lo que te pasa para no estar solo. La ayuda pedila antes de chocar o de frustrarte; y cada tanto renova tu pacto con Dios. Renova tu Santidad, tu amor por Cristo. Renova tu compromiso de servicio a Él.

No te olvides de seguir las indicaciones de la ruta. Seguí las señales que es la Palabra de Dios. ¿Qué dice la Palabra sobre lo que estoy por emprender?. Debemos saber lo que quiere Dios para nuestras vidas.

Salmo 119:105
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”.

Cuando tenes Palabra de Dios tenes luz para el camino. Para no tomar un camino equivocado debes tener buena luz.

“El que cae en pecado es un hombre, el que se arrepiente es un santo pero el que se enorgullece del pecado es un demonio”.

Siempre es bueno seguir las indicaciones, asi como pasa con el GPS y esto es similar al Espíritu Santo. Cuando se vincula con un satélite encuentra conexión para saber por dónde ir. Debemos dejar que nos guíe y muchas veces nos llevará por caminos que no conocemos pero debemos rendirnos y confiar que Él sabe a donde vamos a llegar. Si pecamos dirá “recalculando” y nos llevará nuevamente al camino que es Jesús.

Si tomaste la decisión de seguir el camino de Jesús, el Espíritu Santo irá a tu lado y te guiará por el camino por el que debes andar.

Es tiempo de tomar el camino de Jesús y llegar a destino: NUESTRO PADRE.



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