Siamo fuori della Copa

¿Qué hacemos cuando las cosas no salen como esperábamos? Entonces nos sentimos fracasados. Esa fue la sensación al perder la final del mundial, el pasado año. La manera de vivir el futbol refleja sin ninguna duda la forma cómo vivimos la vida.

Cuando el fracaso nos golpea intentamos justificar por qué nos pasan las cosas, y rápidamente queremos encontrar culpables de todas nuestras calamidades. Necesito encontrar un culpable, cualquiera menos «YO».

La excusa, como el significado etimológico de la palabra lo indica: «ex» externo y «cusa» causa, es poner la causa de todo lo que me pasa fuera de mí eximiéndome de alguna responsabilidad. Son las excusas las que debilitan el carácter de la persona y se convierten en su peor enemigo ante la posibilidad de crecer. Los fracasados son expertos en dar excusas. Pero entonces, ¿qué debemos hacer frente a los errores?

 

1-Aprender de ellos

A menudo los errores son nuestros mejores maestros. El libro de Eclesiastés en la Biblia aconseja: «En el día del bien, goza del bien; y en el día de la adversidad, considera». ¡Cuánta sabiduría! En el día del triunfo, hay que celebrar. Y en el tiempo de la derrota hay que considerar y reflexionar cuáles fueron mis errores y qué debo modificar. Todos podemos cometer errores, pero lo que no podemos dejar de hacer es aprender de ellos. Oswald Avery aconseja: «Cada vez que se cae, no se olvide, recoja algo».

 

2-No se alcanzan logros sostenidos basados en la suerte

Si usted le pregunta a una persona que ha fracasado en la vida, le dirá que el éxito es un asunto de suerte. No crea en esa excusa. Recuerdo haber escuchado a Roberto De Vicenzo, el reconocido golfista, decir: «La suerte es muy importante. Yo siempre tuve mucha. Cuanto más practicaba, más suerte tenía». Así sucede también al tomarnos de cábalas milagrosas, menospreciando la cultura del esfuerzo y trabajo duro, que son los que convierten en grandes a las personas y a los pueblos.

 

3-Debemos aceptar que se puede perder

Alguien dijo: «Usted no puede conducir por el camino hacia el éxito sin que se le pinchen uno o dos neumáticos». No siempre todo saldrá como pensamos. Tom Hopkins dice: «La diferencia más importante entre los que son campeones y la persona promedio, es la habilidad de aquellos de manejar el rechazo y el fracaso».

 

4-Volver a intentarlo

Cometer errores es parte del camino al triunfo. «Yo erré más de nueve mil tiros al aro en mi carrera. He perdido casi trescientos partidos. Veintiséis veces me confiaron el tiro de la victoria… y erré. He fallado una y otra vez en la vida. Y es por eso que triunfo» esto lo dijo Michael Jordan, para muchos el mejor jugador de basket de todos los tiempos. El verdadero fracaso no es caerse sino quedarse caído para no levantarse más.

 

5-Acercarme a Dios

¡Qué bueno es saber que al acercarnos a Dios podemos encontrar en Él siempre nuevas oportunidades! Y no solo eso, sino también hallar en Él una fuente inagotable de fuerzas para salir adelante, sin importar lo profundo que sea el pozo en el que nos encontremos.

Osvaldo Carnival



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