Siempre busca más

Muchas veces me pregunte por que teniendo un Dios tan grande nos conformamos con tan poco

Un gran ejemplo de esto es la historia de Lot que al salir de Sodoma, teniendo la oportunidad de anhelar la mejor tierra, se conformo con lo poco, con la ciudad de Zoar, que significa ciudad pequeña

Existen algunas claves a tener en cuenta para no conformarnos con lo “poco”.

Puedes tener tan poco como te satisfagas.

Dios no puede darte más de lo que deseas. Si estás satisfecho con lo que tienes no desearás más. Una de las claves para progresar en la vida espiritual es desarrollar un profundo hambre por más de Dios.

El ángel le otorgó a Lot lo que él anheló, quieres lo poco, te lo doy, si suspiras por Zoar quédate con ella, le dijo.

El hombre de campo puede llevar a su caballo a beber agua en el fresco arroyo que recorre su tierra, pero no puede obligar al mismo a beber.

Dios ha diseñado un plan perfecto para tu vida, pero la decisión es tuya. ¿te conformas con un lugar tan estrecho como Zoar, o anhelas el Monte de Dios?.

El principio espiritual de la búsqueda.

Dios utiliza diferentes circunstancias para provocar al hombre a buscarle. Él se deja ver en parte para generar en nuestro interior el deseo de más. Dios nunca va jugar a las escondidas con el hombre y sus necesidades, pero sí en algunas oportunidades nos toca sólo un poco para despertar una mayor búsqueda de su toque, de Su presencia o la revelación personal del plan y el propósito de Dios para ti.

“Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”. (Isaías 55:6). Dios se moviliza frente a nuestro hambre y manifestación de fe.

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se la abrirá”. Toda acción provoca una reacción. Disfrutamos hoy lo que forjamos ayer, de la misma forma alcanzaremos mañana lo que anhelamos hoy. ¿Por qué cosas suspira tu corazón?. ¿Cuál es tu deseo?.

Todo lo que pise tu pie, Dios te lo dará.

En la vida podemos ir tan lejos de acuerdo a lo que deseemos y creamos. En la medida que avancemos, también lo hará el sueño de Dios para mí.

Siempre me resultó atrayente el Salmo 18.36, “Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado”. Aquí se nos muestra a un hombre que no se quedó con Zoar, sino que decidió caminar a pesar de las dificultades del camino, cuando él lo hizo, la misericordia de Dios aumentó sobre él, porque cuando él se proponía avanzar hasta un punto, Dios mandaba a su ángel y ensanchaba su paso de tal forma que llegaba a mejores lugares. Y además se suma el hecho de que su pie, en medio de esta gran aventura, se mantenía firme. Todo abajo se puede mover, pero si decides avanzar tus pasos no resbalarán, no tendrás traspié, ¡Dios te sostendrá!.

Recuerda uno de los mayores enemigos de la perseverancia es el conformismo, contentarse con algo inferior a lo que Dios quiere y anhela para ti

Osvaldo Carnival



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