Tormentas que perfeccionan

Definitivamente las tormentas de la vida tienen un propósito, y uno de ellos es perfeccionar nuestra fe.

Las tormentas perfeccionadoras son las que más nos confunden, especialmente si alguien te ha enseñado que si haces la voluntad de Dios nunca encontrarás problemas. Si eso fuera verdad, entonces la vida de Jesús habría sido una vida de paz y sin problemas. Sin embargo, nada hay más lejos de la verdad.

En el evangelio de Mateo 14:23 al 33 tenemos un ejemplo de una tormenta perfeccionadora.
En este pasaje encontramos la historia de Pedro y los discípulos en medio de una tormenta y Jesús que viene a ellos caminando sobre las aguas. Al verlo Pedro sale del bote y camina sobre el agua, pero comienza a hundirse bajo las rugientes olas, porque se enfocaba en los problemas. El Señor inmediatamente extiende su mano, lo toma y simplemente pregunta: “¿Por qué dudaste?”.

“Podemos llamar a la fe de Pedro, una fe imperfecta”.

No hay otro maestro como Jesús, no enseña de las aulas si no desde la vida. Jesús les dice: “crucen solos”, pero no estaban solos, Jesús se fue al monte a orar; en ocasiones pensamos que El esta lejos y yo estoy en el ojo de la tormenta pero Jesús está junto a nosotros.

La tormenta es la oportunidad de caminar con Jesús, conocer a Jesús, ser instruido por Jesús, es la oportunidad de perfeccionar la FE.

La tormenta es la oportunidad para crecer o para ahogarnos en la vida; como reaccionamos en medio de la tormenta será el secreto de cuanto hemos aprendido en la vida. La tormenta también revela mi madurez, cuanto he progresado en la vida de Fe, cuanto creo en Dios, cuanto confío en Dios.

Mi madurez se puede medir en la manera en la que reacciono ante las tormentas de la vida, si yo no quiero pasar por la tormenta nunca sabre cuan maduro estoy.

Las tormentas son como los exámenes de la escuela, nos evalúan, nos damos cuenta cuanto hemos aprendido hasta aquí.

La tormenta es una oportunidad para conocer la presencia de Dios
En la tormenta podemos ver a Jesús como nunca antes, los discípulos, nunca lo habían visto caminar sobre las aguas.
Cada tormenta de la vida es una oportunidad de ver una faceta nueva de su Gloria.

Cuando el se manifiesta todos los temores desparecen. Dios esta diciendo ten coraje en medio de la tormenta, no por las circunstancias, si no, porque YO ESTOY CONTIGO, no hay problema que me pueda turbar si Dios esta conmigo.

Pedro sintió: “Dios me llama a una dimensión mayor”, los problemas pueden convertirse en una oportunidad, por medio de la Fe, de ingresar a un nuevo nivel en mi vida espiritual.

Cuando conozco la presencia de Dios también puedo conocer su provisión, La provisión sobrenatural de Dios rompe todas las reglas de la naturaleza, no tiene sentido pero estoy caminando sobre las aguas, así es ver los milagros de Dios. No se como lo hago pero lo estoy haciendo.
Pedro se estaba hundiendo, clamó y el poder de Dios se manifestó, El poder de Dios está para aquellos que fueron llamados a salir fuera.
Fuera del pecado, de la angustia, de la depresión, del alcohol, de una vida sin propósito.

Pedro empezó a hundirse, pero nunca termino de hundirse.

El Señor no dejo que Pedro se hundiera y no dejará que tampoco tú te hundas, el Poder de Dios es el que nos levanta
Definitivamente las tormentas de la vida tienen un propósito, y uno de ellos es perfeccionar nuestra fe.

Las tormentas perfeccionadoras son las que más nos confunden, especialmente si alguien te ha enseñado que si haces la voluntad de Dios nunca encontrarás problemas. Si eso fuera verdad, entonces la vida de Jesús habría sido una vida de paz y sin problemas. Sin embargo, nada hay más lejos de la verdad.

En el evangelio de Mateo 14:23 al 33 tenemos un ejemplo de una tormenta perfeccionadora.

En este pasaje encontramos la historia de Pedro y los discípulos en medio de una tormenta y Jesús que viene a ellos caminando sobre las aguas. Al verlo Pedro sale del bote y camina sobre el agua, pero comienza a hundirse bajo las rugientes olas, porque se enfocaba en los problemas. El Señor inmediatamente extiende su mano, lo toma y simplemente pregunta: “¿Por qué dudaste?”.

“Podemos llamar a la fe de Pedro, una fe imperfecta”

No hay otro maestro como Jesús, no enseña de las aulas si no desde la vida. Jesús les dice: “crucen solos”, pero no estaban solos, Jesús se fue al monte a orar; en ocasiones pensamos que El esta lejos y yo estoy en el ojo de la tormenta pero Jesús está junto a nosotros

La tormenta es la oportunidad de caminar con Jesús, conocer a Jesús, ser instruido por Jesús, es la oportunidad de perfeccionar la FE

La tormenta es la oportunidad para crecer o para ahogarnos en la vida; como reaccionamos en medio de la tormenta será el secreto de cuanto hemos aprendido en la vida.

La tormenta también revela mi madurez, cuanto he progresado en la vida de Fe, cuanto creo en Dios, cuanto confío en Dios .

Mi madurez se puede medir en la manera en la que reacciono ante las tormentas de la vida, si yo no quiero pasar por la tormenta nunca sabre cuan maduro estoy

Las tormentas son como los exámenes de la escuela, nos evalúan, nos damos cuenta cuanto hemos aprendido hasta aquí.

La tormenta es una oportunidad para conocer la presencia de Dios
En la tormenta podemos ver a Jesús como nunca antes, los discípulos, nunca lo habían visto caminar sobre las aguas.
Cada tormenta de la vida es una oportunidad de ver una faceta nueva de su Gloria

Cuando el se manifiesta todos los temores desparecen. Dios esta diciendo ten coraje en medio de la tormenta, no por las circunstancias, si no, porque YO ESTOY CONTIGO, no hay problema que me pueda turbar si Dios esta conmigo.

Pedro sintió: “Dios me llama a una dimensión mayor”, los problemas pueden convertirse en una oportunidad, por medio de la Fe, de ingresar a un nuevo nivel en mi vida espiritual.

Cuando conozco la presencia de Dios también puedo conocer su provisión, La provisión sobrenatural de Dios rompe todas las reglas de la naturaleza, no tiene sentido pero estoy caminando sobre las aguas, así es ver los milagros de Dios. No se como lo hago pero lo estoy haciendo.
Pedro se estaba hundiendo, clamó y el poder de Dios se manifestó.

El poder de Dios está para aquellos que fueron llamados a salir fuera
Fuera del pecado, de la angustia, de la depresión, del alcohol, de una vida sin propósito

Pedro empezó a hundirse, pero nunca termino de hundirse.

El Señor no dejo que Pedro se hundiera y no dejará que tampoco tú te hundas, el Poder de Dios es el que nos levanta.

Osvaldo Carnival



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