Una economía con sabiduría

Creo que todos anhelamos que nos vaya bien en la vida. Deseamos crecer, ampliarnos, alcanzar nuevos desafíos, desarrollar nuestro propio emprendimiento, empresa, oficio, profesión. Pero para que esto sea realidad sobre su vida, usted deberá abandonar pensamientos erróneos y deshacerse de mitos que lo mantienen en pobreza y escasez.

Veamos algunos de ellos:

El mito del pensamiento mágico
Este es muy conocido. Hay personas que concurren a lugares esotéricos para que les tiren las cartas, o visitan a adivinos o parapsicólogos para que les pronostiquen cómo les irá en el futuro. Algunos le dirán que usted tiene un trabajo espiritual y esa es la razón de todas sus desdichas. Luego, previo pago de la consulta, le indicarán que deberá prender una vela o encender cierto sahumerio para alejar los espíritus malos y así conseguir que su vida cambie y alcance la buena fortuna. Usted hace todas las tareas encomendadas, prende las velas, para luego comprobar, lamentablemente, que cada día le va peor y que, encima, desperdició su dinero.
El pensamiento mágico trata de hacernos creer que podemos convertirnos en personas ricas de un día para el otro. Esperamos cambios de manera drástica y repentina, aun si usted entrega una donación a alguna organización que se dedica a labores comunitarias, espera que rápidamente su dádiva sea anotada en el cielo y al día siguiente reciba una recompensa por tal acción. Hoy doy y mañana recibo.
Hay quienes creen que de manera espontánea recibirán un gran beneficio o que a la vuelta de su casa se encontrarán el árbol que produce dólares y se convertirán en personas ricas. De algún modo, creen que el dinero les lloverá del cielo; no saben cómo, pero en algún momento, de un instante al otro, se convertirán en millonarios. Esto no es verdad, y es el primer mito que debemos abandonar.

El mito de que todo depende de la suerte
Algunos dicen: «Él tiene suerte para los negocios. A él le va bien con el tema de la plata. En cambio yo no tengo suerte para los negocios, no soy bueno para hacer millones». Esta es una gran mentira. Prosperar en la vida no es una cuestión de suerte ni de casualidad, sino una consecuencia del trabajo, del esfuerzo, de colocar la mirada en los lugares correctos, de ser una persona íntegra. Como se dará cuenta, esto muchas veces está muy alejado del pensamiento corriente. La prosperidad es la consecuencia de tener un sentido, un propósito.

La sabiduría, fuente de las riquezas
Dios ha dejado a su disposición sabiduría, que es el principio de la riqueza. Para lograr adquirirla debemos pedírsela a Dios: «Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie».
La sabiduría es diferente a la inteligencia. Por ejemplo, podemos encontrarnos con un médico especialista en cáncer que acabó sus estudios con los promedios más altos; pudo haber sido medalla de oro de su curso, pero, sin embargo, no puede dejar de fumar tres atados de cigarrillos por día. ¿Es una persona inteligente? Sí, pero no es un hombre sabio. La sabiduría es la aplicación del conocimiento. Este médico tiene conocimiento porque interviene quirúrgicamente como ningún otro. Sus diagnósticos son insuperables por su eficiencia y exactitud. Prevé con agudeza los tratamientos más adecuados a la necesidad del paciente, pero no es capaz de pagar el precio de vivir lo que sabe.
El sabio es el que paga el precio. Hay personas que saben mucho, pero no son sabias porque no lo aplican, no están dispuestas a pagar el precio.
Vivimos en una sociedad de consumo, donde compramos cosas que no necesitamos y otras que nunca usaremos. Mi consejo es que nos apresuremos en adquirir, sobre cualquier otro valor terrenal y pasajero, la sabiduría que viene de Dios, la cual enriquecerá y beneficiará nuestra vida como ninguna otra cosa que nos podamos imaginar. Abandone las compras sin sentido, obtenga sabiduría. «Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia».

Osvaldo Carnival
(Tomando del libro «Cómo salir de la crisis económica» – Osvaldo Carnival)



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