Vivamos en lo sobrenatural

Cuando no conocía al Señor, lo que no veía no lo creía, pero cuando llegue a Cristo, empecé a ver que lo Sobrenatural es real. En lo natural vivimos de los sentidos pero cuando estamos cerca de Dios nos relacionamos desde la fe y allí todo es posible. El mundo natural está limitado por la lógica, pero el Sobrenatural no tiene límites.
Al poco tiempo de convertirme, un amigo tuvo un accidente y estaba con peligro de muerte y me acerque al Pastor de la Iglesia dónde había empezado a ir y me dijo “Dios es especialista en lo Sobrenatural”. Al tiempo mi amigo salió bien de la operación y el milagro completo fue que el había perdido parte del cráneo y en cuestión de días el cráneo se regeneró y se completó su estructura. Eso fue Sobrenatural.

El 2014 debe ser un año Sobrenatural para vos.

Mateo 14:24-32
“Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento”.

¿Cómo podemos vivir en lo Sobrenatural?

Fuimos llamados a caminar sobre las aguas
Pedro quería estar con Jesús y creo que todos queremos estar con Jesús cada día.
Ahora, para estar con Jesús hay que aprender a caminar sobre las aguas.
Pedro no camino sobre las aguas sino que camino sobre una palabra de Jesús: “VEN”.
Es posible caminar en cualquier lugar si tengo una Palabra de Dios. Es muy importante empezar el año con una Palabra para cada área de nuestra vida; esa Palabra te permitirá caminar en lo milagroso, en lo Sobrenatural.
Cada día viviremos en dos tensiones: una es la natural y la otra la sobrenatural.
Las olas fuertes estarán, los vientos van a soplar, pero el hijo de Dios debe confiar en la Palabra. No debemos ser místicos y solo quedarnos “en la nube”. En realidad sabemos que tenemos un problema, una enfermedad, vamos al médico, pero tomaremos la Palabra de sanidad que viene del Señor. Mi fe me dirá “todo lo puedes”.

Cierta vez una mujer vino con una petición, estaba desesperada, su hija no podía quedar embarazada. Oramos por esta chica y al poco tiempo Dios hizo el milagro y quedo embarazada. Una verdad decía no se puede otra verdad es la que Dice todo es posible.

Para caminar sobre las aguas hay que salir de la barca
Pedro debía salir de la barca para ver lo Sobrenatural. Para ver a Dios obrar, tendremos que salir de la barca. Dentro de la barca nunca se manifestará la Gloria de Dios.
En nuestro confort y seguridad queremos ver milagros pero para poder caminar sobre las aguas Pedro tuvo que salir de la barca y esto no es fácil. Hay que dar pasos de fe. Tengo que salir de mi mismo y compartir la Palabra de Dios y esto es lo que paso en Navidad en el Parque. Ese fin de semana más de 500 personas aceptaron a Cristo.

Para salir de la barca hay que vencer los temores
La barca representa nuestras seguridades. En la barca estoy cómodo, estable.
El temor nos revela cuál es nuestra barca. ¿A qué le temes? A aquello a lo que le temes, es tu barca. Si tenes temor a la muerte, estas atado a la muerte.
Los temores nos revelan a qué barca nos estamos aferrando y el espíritu de temor hace que nos quedemos dentro de la barca. Hay personas que no dan pasos en la vida y nunca ven el obrar del Espíritu Santo de Dios. Vencer los temores es crecer.
¿Cómo se vencen los temores? ¡Con coraje!
El valiente y el cobarde tienen miedo, pero la diferencia es que el valiente actúa con coraje. El que cree que es un valiente también tuvo temor pero el coraje fue más fuerte.
La falta de fe en Pedro, provocó que se hundiera; le pedimos al Señor: “auméntanos la fe” y el Señor responde, salí de la barca. Dando la ofrenda podremos descubrir el poder de un Dios bondadoso y proveedor. Si ante una enfermedad ponemos nuestra fe en Dios y creemos en milagros, conoceremos al Dios sanador. La necesidad, el dolor y la adversidad nos dan la oportunidad para ver obrar a Dios en nuestras vidas.

Una tarde llego una abuela para contarme su testimonio: su nieta estaba internada, tenía pocos días de vida y los médicos ya habían dicho que en poco tiempo moriría, pero en esos días de angustia se le acercó una persona de Catedral de la Fe y le compartió su fe y oró por su nieta. Al poco tiempo la bebe se recuperó y la trajo para que la conozca. Los padres ya tenían el nombre para la bebe pero luego de que esto sucediera le pusieron como nombre Milagros, porque Dios había hecho una obra poderosa en su vida.

Al salir de la barca se exponen nuestras debilidades
Cuando uno enfrenta la adversidad se da cuenta que es vulnerable. Al salir de la barca nos damos cuenta cuánto confiamos en el Señor y si tenemos Palabra de Dios. Si no hay Palabra nos hundiremos pero si Dios nos habla, cada paso que daremos será de bendición y multiplicación.

Para salir de la barca debemos concentrarte en Jesús.
Cuánto más difíciles son los tiempos que tenes que enfrentar más te tenes que concentrar en Cristo. Pedro se empezó a hundir cuando dejó de concentrarse en Jesús y empezó a ver los vientos y las olas. Que tu mirada este puesta en Jesús para caminar por encima de las aguas.

v.30 “Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo”.
Al dejar de mirar a Jesús el temor se introdujo en él. No te dejes manejar por los temores, el temor te dirá: “te vas a morir, te vas a quedar solo, no vas a hacer feliz”. Cuando esa voz venga, concentrate en Jesucristo, camina por fe y declara la Palabra que Dios te haya dado.

Los que salen de la barca descubren que los fracasos son oportunidades para crecer
Nadie quiere enfrentarse al fracaso, hay gente que no quiere correr riesgos en la vida por el temor a fracasar. Quién tenga miedo a fracasar, nunca hará nada.
Pedro salió y caminó sobre el agua y todos recordamos que se hundió; pero luego Jesús lo tomo de la mano y lo levantó para que continúe caminando.
Si te equivocas y tenes la honestidad de reconocer tus errores y arrepentirte, el Señor va a estar a tu lado para extenderte la mano y levantarte. Cuando uno se cae muchas veces la gente no suele ayudar y quizás digan: “ah, yo sabía que te ibas a caer, que ibas a fracasar”, pero estando en el camino del Señor te podes arrepentís lo reconoces, Él siempre estará para levantarte. No importa tus errores ni aun tus pecados, si tenes la valentía de arrepentirte, ninguna condenación hay para los que se acercan a Jesús.
El que intenta se expone al fracaso. En la barca se quedaron 11 fracasados y esa es la historia que nunca se cuenta. Pedro fue el único que salió. Esta no es solo la historia de uno que se animó sino también de 11 de fracasados llenos de temores. Una historia y dos maneras de verla. El único valiente que intentó fue Pedro.
El Señor te llama a que salgas de la barca, que retomes el camino que dejaste. Que vuelvas a intentarlo. Dios es Dios de nuevas oportunidades.
Cuando una persona se quita la vida es porque dice “ya no sirvo para nada”, pero Dios dice siempre estaré contigo y te amaré.
Dios te quiere usar y es tiempo de animarse. No te quedes con los que fracasaron en privado y no fueron criticados. Solo Pedro conoció lo que era caminar sobre las aguas.

Solo los que se arriesgan verán milagros. Dios estará contigo todos los días de tu vida para guiarte, sostenerte y amarte, no te quedes, deja el temor en la barca y con una Palabra de Dios salí a caminar en lo Sobrenatural. En 2014 saldremos a conquistar lo que el Señor nos ha dado.



Comience a escribir para buscar